Hoy recibí una llamada bien temprano mientras aún dormía.
Una voz dijo: Ya está la nueva web al aire.
Luego me encuentro con un texto de Roberto.
Hace casi ocho años, un alumno silencioso, estudiante de la Simón Bolivar, hizo unas buenas imágenes en la entrega final de nivel 1. Prácticamente no habló, de hecho todavía habla muy poco, pero sus imágenes se encargaron y se encargan de comunicarlo todo. Este joven fotógrafo-entusiasta, tomó varias decisiones en esos días; dejó la universidad, tomó un segundo trabajo y consideró de forma, digamos que definitiva, ser fotógrafo. No tenía dinero para pagar la escuela por lo que decidió hablarme para plantear su inconveniente económico. Le ofrecí que continuara y que ya lo resolvería. Aceptó, hizo el nivel 2. Mismo problema, igual solución. Tomó el 2.5. Para hacer el cuento corto, fue algo así como 3 ó 4 cursos más.
En cada uno de los casos se acercó para aclarar su situación y siempre recibió la misma respuesta, la cual aceptó. Es importante y quiero hacer un paréntesis para aclarar que no se trata de un tema de generosidad por parte de la escuela, se trata quizás más de un tema de libertad, de la libertad de decidir en contra de los parámetros tradicionales mínimos administrativos y la debilidad por quien hace imágenes importantes.
Pasaron los meses y los cursos y un día, un día de los que no olvidas jamás, se acercó nuevamente y preguntó directamente: ¿ tienes internet? Te quiero mostrar algo.
Escribió www.robertomata.com y apareció una página web. Yo no podía creer lo que veía, era la página web de la escuela, la ansiada página web de la escuela. Luego volvió a hablar para decir de forma sentenciadora: No te estoy pagando los cursos que he hecho, esos te los debo, este es mi agradecimiento por lo que hiciste por mí, por haber creído en mis fotos. Decir que fue un momento fuera de serie, es inútil. Esto pasó en 2001. Un agradecimiento que ha durado varios años y que veo difícil poder retribuir.
El joven ex Simón Bolivar, ex productor de Luis Chataing, ex fotógrafo de Reuters y una de las personas más talentosas que he conocido en la vida, es Francesco Spotorno, relación que sólo me llena de orgullo y sentido del privilegio.
Francesco hoy se libera de esta historia de la página, hoy la entrega, presumo que con algo de celos y nostalgia, aunque con la paternidad responsable a sus hombros. Cuando digo que se libera, es porque necesita las 24 horas del día para desarrollar todo lo que le pasa por la cabeza y además para comenzar a dar clases en la escuela desde lo que mejor sabe hacer: contar historias.
A partir de hoy, otro amigo y su equipo de trabajo, aparecen en escena para continuar esta pieza fundamental de la escuela como es la página web. Debo dar las gracias en ambos sentidos, viendo hacia atrás y hacia adelante. Francesco no desaparece del mapa, Francesco igual va a seguir dibujando el mapa desde un lugar más alejado, generando ideas y yo esperándolas.
Hoy seguimos siendo www.robertomata.com con el mismo espíritu inicial y unas mejoras técnicas que todo espíritu necesita. Hoy le damos la bienvenida a la nueva web y un abrazo incómodo, por lo largo, a Francesco.Roberto Mata
Hoy no fue un día fácil.
Hace mucho que no lloraba como lo hice hoy. Son varias las razones.
Cerati en uno de sus últimos temas en su última línea dice: Poder decir adios, es crecer.
No me gustan las despedidas.
Yo no quiero decir adios. Seguiré estando, seguiré creciendo.
Seguiré ayudando y seguiré debiendo.
Gracias Roberto.
Tags: Personal, roberto mata, web







One Comment
Desde la distancia que me otorga saber de ambos aún sin conocerlos, muy sentida tanta camaradería entre ustedes…
Todo va, todo viene… ésa es la fortuna que brinda la vida hecha solidaridad…
Salud por ambos!… y por quienes les rodean…